Del Evangelio según san Lucas 17, 7-10

En aquel tiempo, dijo el Señor: “Supongan que un criado suyo trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de ustedes le dice: ‘En seguida, ven y ponte a la mesa?’. ¿No le dirán: ‘Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú?’. ¿Tienen que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo ustedes: Cuando hayan hecho todo lo mandado, digan: ‘Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer’”.

 Palabra del Señor.

PARA MEDITAR

El evangelio de hoy (Lc 17, 7-10) nos presenta una parábola que se encuentra solo en el Evangelio de Lucas, sin paralelo en los otros evangelios. La parábola quiere enseñar que nuestra vida debe caracterizarse por la actitud de servicio.

Lucas aparece raras veces la palabra “siervo” o “esclavo”, y conviene saber qué se entiende por tal. La situación del esclavo en tiempos de Jesús no era nada fácil, ya que estaba obligado a una obediencia total y absoluta a su señor o amo, siempre dispuesto a servirlo con prontitud, incluso así estuviera cansado por la jornada del día. Su trabajo no está sujeto a la paga y menos a la gratitud, sino a la obediencia y al cumplimiento que, como esclavo, tiene que hacerlo sin cuestionar. Su amo, además de ejercer poder de decisión sobre su persona, llegando incluso al castigo inmisericorde, es también dueño de su vida y de sus cosas, por eso éste le debe obediencia ciega.

Jesús dice que en la construcción del Reino, tengamos conciencia de que no somos más que siervos, y que sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer. El papa Benedicto XVI inició su pontificado justamente con estas palabras: “No soy más que un humilde servidor en la viña del Señor”, y como tal hizo lo que le correspondía con caridad y entrega, sin esperar recompensa alguna.

PARA REFLEXIONAR

  • ¿Llevamos una vida cristiana que a los ojos de los insensatos es inútil, pero justa a los ojos de Dios? ¿Servimos al Evangelio con la certeza de que nuestro servicio es “inútil” pero necesario?

ORACIÓN

Nuestra vida te pertenece, Señor, porque de ti la hemos recibido. Por eso hoy te presentamos todo nuestro ser como una ofrenda perenne de amor. Amén.

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