Del Evangelio según san Lucas 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las gentes, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: “Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”. Pero Él repuso: “Mejor, dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen”.

 Palabra del Señor.

PARA MEDITAR

El evangelio de hoy (Lc 11, 27-28) es bien brevepero encierra un significado importante en el conjunto del Evangelio de Lucas. Nos da la clave para entender lo que Lucas enseña respecto de Maríala Madre de Jesúsen el así llamado “Evangelio de la infancia” (capítulos 1 y 2).

Para LucasMaría es la hija de Sionimagen del nuevo pueblo de Dios. Presenta a María como modelo para la vida de las comunidades. Ella nos enseña cómo acoger la Palabra de Dioscómo encarnarlavivirlaprofundizarlarumiarlahacerla nacer y crecerdejarnos plasmar por ellaaún cuando no la entendemos o cuando nos hace sufrir.

La imagen de María como “discípula fiel” que vive una “peregrinación de fe” es la que estimula la sensibilidad de la gente moderna y la comprensión de la Iglesia como llamada al discipulado. El papa Francisco, refiriéndose también a la encíclica Redemptoris mater de san Juan Pablo II, escribe en la Evangelii gaudium: “María es la mujer de fe que vive y camina en la fe, y ‘su excepcional peregrinación de la fe representa un punto de referencia constante para la Iglesia’. Ella se dejó conducir por el Espíritu, en un itinerario de fe, hacia un destino de servicio y fecundidad. Nosotros hoy fijamos en ella la mirada, para que nos ayude a anunciar a todos el mensaje de salvación, y para que los nuevos discípulos se conviertan en agentes evangelizadores” (EG 287).

PARA REFLEXIONAR

  • La comunidad cristiana, ¿reconoce la nueva condición de los hijos de Dios adquirida por la fe y el bautismo? ¿Es la escucha de la Palabra un ingrediente necesario para el crecimiento de la fe?

ORACIÓN

Señor Jesús, fortalece nuestra fe y danos la capacidad para acoger la Palabra de Dios que transforma nuestra vida y nos da la posibilidad de llegar a ser bienaventurados. Amén.

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