Del Evangelio según San Marcos 8, 14-21

Del Evangelio según San Marcos 8, 14-21

2018-02-13 Todo el día

ImagenCuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.

En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: “Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes”. Entonces ellos comentaban entre sí: “Es que no tenemos panes”.

Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: “¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?”. Ellos le contestaron: “Doce”. Y añadió: “¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?”. Le respondieron: “Siete”. Entonces Él dijo: “¿Y todavía no acaban de comprender?”. Palabra del Señor.

¿De qué nos preocupamos?

Verdad: ¡Feliz el hombre que soporta la prueba! Dichoso el que man-tiene la fe y la esperanza en medio de la tentación y las tribulaciones de la vida. Dichoso quien sabe permanecer en el sendero de la rectitud y superar sus propias debilidades y afanes para entregarse como Jesús a las obras del Padre, a construir un mundo mejor, más fraterno, equitativo y justo. Huir del propio egoísmo, de los deseos descontrolados, del pecado, es huir de la “levadura” de los hipócritas, hacer brotar la verdad y edificar el Reino de Dios, que proclama el amor y la justicia.

Dios se ha hecho presente a través de Jesús para remediar nuestros males y dar sentido a la vida en una nueva creación, en la instauración del Reino. Entonces, ¿por qué nos preocupamos por el pan? ¿No llegamos a “comprender” que si estamos con el Señor, nada nos hace falta. Que con Él a nuestro lado, toda prueba es superable? Nuestra “preocupación” diaria debe centrarse en recrear el mundo desde la justicia y el orden, el amor y la caridad, la conciencia y la solidaridad. Esta nueva recreación, personal y social, ha de contemplarse en obras, en hechos y actos evidentes que pongan en primer lugar a los pobres y desheredados de la tierra. Actos salvíficos que rescaten a los pecadores y perdidos de la gracia divina y los recuperen para la causa de Dios, que es amor y misericordia. ¡Para un buen entendedor, pocas palabras!

Camino: ¿Tengo claro lo que realmente significa que Dios es providente?

Vida: Padre santo, ayúdanos a abrir los ojos, para llegar a comprender que contigo lo tenemos todo y sin ti no somos nada. Amén.