Del Evangelio según San Lucas 9, 22-25

Del Evangelio según San Lucas 9, 22-25

2018-02-15 Todo el día

ImagenEl que pierda su vida por mí, la salvará.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.

Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: “Si alguno quiere acom-pañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?”. Palabra del Señor.

El único camino

Verdad: Contrario a lo que se piensa popularmente, “el mal” no es una opción que el ser humano pueda escoger con libertad como parte del proceso de construcción y libre desarrollo de su personalidad, porque su práctica consciente y voluntaria no lo construye, sino que lo arruina. La búsqueda de todo cuanto es bueno es el primer paso para aprender a mirar todo con los ojos de Dios. La práctica de la justicia y la misericordia no son condiciones con las cuales podamos negociar con el Señor sus bendiciones, sino plataforma que nos permite descubrir todos los lugares donde Él ha sembrado su Palabra.

Optar por Jesús y por el proyecto del Reino implica vivir el “drama de la cruz”. Trabajar por el Evangelio difícilmente significa algo hoy en día para el mundo, porque es optar por la vida, la justicia, la paz, el amor y el bien, acciones que, en una sociedad materialista, son relativas y, en muchas ocasiones, para quienes si lo hacen, dejan como fruto experiencias de sufrimiento, pero, a la vez, de satisfacción y plenitud, pues se ha desgastado esta “vida pasajera”, por el bien de los hermanos, para ganar la “vida eterna”. No hay otro camino: para ser discípulos de Jesús debemos seguir sus pasos. Es decir, tomar la cruz de cada día y seguirlo. Trabajar arduamente para ser mejores profesionales, mejores religiosos, mejores padres, mejores amigos, mejores hermanos… ¡Es difícil, pero se puede!

Camino: ¿Busco el momento y el espacio para iniciar mi revisión de vida?

Vida: Danos, Señor, la gracia de elegir siempre la vida y el bien. Que siguiendo el camino de tu Hijo, hallemos la plenitud y el gozo de vivir. Amén.