Calendario Litúrgico

< 2018 >
Febrero
  • 09
    09.Febrero.Viernes

    Todo el día
    2018-02-09

    Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: “Efatá”, que significa: “Ábrete”. Y en seguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos”.

    Palabra del Señor.

    Comentario

    “La palabra epheta, que significa ábranse, corresponde propiamente a los oídos, porque han de abrirse para que oigan, así como para que pueda hablar la lengua hay que librarla del freno que la sujeta. ’Y al momento se le abrieron los oídos’, etc. Aquí se ven de un modo manifiesto las dos distintas naturalezas de Cristo; porque alzando los ojos al cielo como hombre, ruega a Dios gimiendo y, en seguida, con divino poder y majestad cura con una sola palabra” (san Beda el Venerable, In Marcum, 2, 31).

  • 13
    13.Febrero.Martes

    Todo el día
    2018-02-13

    Cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.

    En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: “Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes”. Entonces ellos comentaban entre sí: “Es que no tenemos panes”.

    Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: “¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?”. Ellos le contestaron: “Doce”. Y añadió: “¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?”. Le respondieron: “Siete”. Entonces Él dijo: “¿Y todavía no acaban de comprender?”. Palabra del Señor.

    ¿De qué nos preocupamos?

    Verdad: ¡Feliz el hombre que soporta la prueba! Dichoso el que man-tiene la fe y la esperanza en medio de la tentación y las tribulaciones de la vida. Dichoso quien sabe permanecer en el sendero de la rectitud y superar sus propias debilidades y afanes para entregarse como Jesús a las obras del Padre, a construir un mundo mejor, más fraterno, equitativo y justo. Huir del propio egoísmo, de los deseos descontrolados, del pecado, es huir de la “levadura” de los hipócritas, hacer brotar la verdad y edificar el Reino de Dios, que proclama el amor y la justicia.

    Dios se ha hecho presente a través de Jesús para remediar nuestros males y dar sentido a la vida en una nueva creación, en la instauración del Reino. Entonces, ¿por qué nos preocupamos por el pan? ¿No llegamos a “comprender” que si estamos con el Señor, nada nos hace falta. Que con Él a nuestro lado, toda prueba es superable? Nuestra “preocupación” diaria debe centrarse en recrear el mundo desde la justicia y el orden, el amor y la caridad, la conciencia y la solidaridad. Esta nueva recreación, personal y social, ha de contemplarse en obras, en hechos y actos evidentes que pongan en primer lugar a los pobres y desheredados de la tierra. Actos salvíficos que rescaten a los pecadores y perdidos de la gracia divina y los recuperen para la causa de Dios, que es amor y misericordia. ¡Para un buen entendedor, pocas palabras!

    Camino: ¿Tengo claro lo que realmente significa que Dios es providente?

    Vida: Padre santo, ayúdanos a abrir los ojos, para llegar a comprender que contigo lo tenemos todo y sin ti no somos nada. Amén.

  • 14
    14.Febrero.Miércoles

    Todo el día
    2018-02-14

    Tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

    Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su re-compensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secre-to, te recompensará.

    Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

    Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”. Palabra del Señor.

    ¡Podemos cambiar!

    Verdad: Con la imposición de la ceniza, como signo de arrepentimiento y conversión, comienza la Cuaresma, tiempo de gracia y bendición que el Señor nos concede para acercarnos más a su amor. En este día, el evangelio nos dice que “Dios lo sabe todo”, que Él “ve en lo secreto”. Esto quiere decir que está siempre presente a nuestro lado. Su mirada es justa frente al mal, pues como Él es amor y bondad, no puede ser indiferente al pecado: “Todavía es tiempo. Vuélvanse a mí de todo corazón, con ayunos, con lágrimas y llanto; enluten su corazón y no sus vestidos”. Pero su presencia junto a nosotros es, sobre todo, salvífica: “Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo ‘pecado’ por nosotros, para que, unidos a Él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos”. Dios sabe, penetra, comprende todo lo que somos, pensamos y hacemos. Percibe nuestros espacios más secretos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad… para que los vean, para que los alaben”. Por eso, no seamos hipócritas, sino auténticos adoradores de Dios. Cuaresma es tiempo de cambio. Hagamos nuestras las palabras del papa Francisco, que dice: “¡Podemos cambiar! Acojamos la gracia de Dios y no dejemos pasar en vano este ‘tiempo favorable’. Por favor, detengámonos, detengámonos un poco y dejémonos reconciliar con Dios”.

    Camino: Quieres cambiar, ¿por qué no ahora? Y si no lo haces ahora, ¿por qué dices que lo harás más adelante? ¿Podrás? ¿Querrás hacerlo? ¿Tendrás tiempo?

    Vida: Te rogamos, Señor, que nos concedas reconocer con humildad nuestras fallas, y nos llenes de tu gracia para progresar en nuestra vida cristiana. Amén.

  • 15
    15.Febrero.Jueves

    Todo el día
    2018-02-15

    El que pierda su vida por mí, la salvará.

    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.

    Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: “Si alguno quiere acom-pañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

    Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?”. Palabra del Señor.

    El único camino

    Verdad: Contrario a lo que se piensa popularmente, “el mal” no es una opción que el ser humano pueda escoger con libertad como parte del proceso de construcción y libre desarrollo de su personalidad, porque su práctica consciente y voluntaria no lo construye, sino que lo arruina. La búsqueda de todo cuanto es bueno es el primer paso para aprender a mirar todo con los ojos de Dios. La práctica de la justicia y la misericordia no son condiciones con las cuales podamos negociar con el Señor sus bendiciones, sino plataforma que nos permite descubrir todos los lugares donde Él ha sembrado su Palabra.

    Optar por Jesús y por el proyecto del Reino implica vivir el “drama de la cruz”. Trabajar por el Evangelio difícilmente significa algo hoy en día para el mundo, porque es optar por la vida, la justicia, la paz, el amor y el bien, acciones que, en una sociedad materialista, son relativas y, en muchas ocasiones, para quienes si lo hacen, dejan como fruto experiencias de sufrimiento, pero, a la vez, de satisfacción y plenitud, pues se ha desgastado esta “vida pasajera”, por el bien de los hermanos, para ganar la “vida eterna”. No hay otro camino: para ser discípulos de Jesús debemos seguir sus pasos. Es decir, tomar la cruz de cada día y seguirlo. Trabajar arduamente para ser mejores profesionales, mejores religiosos, mejores padres, mejores amigos, mejores hermanos… ¡Es difícil, pero se puede!

    Camino: ¿Busco el momento y el espacio para iniciar mi revisión de vida?

    Vida: Danos, Señor, la gracia de elegir siempre la vida y el bien. Que siguiendo el camino de tu Hijo, hallemos la plenitud y el gozo de vivir. Amén.

  • 16
    16.Febrero.Viernes

    Todo el día
    2018-02-16

    Cuando les quiten al esposo, entonces ayunarán.

    En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?”. Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán”. Palabra del Señor.

    ¿Debemos ayunar?

    Verdad: La pregunta que le dirigen los discípulos de Juan a Jesús, ya lo había resuelto el profeta Isaías hace muchos siglos. ¿Por qué ayunar? ¿Cuál es su sentido? ¿Un medio de encuentro con Dios? ¿Un acto solidario ante la necesidad de los hermanos? O sólo una práctica externa, una simple tradición, tal como lo recalca el mismo Señor: “Es que el día en que ustedes ayunan encuentran la forma de hacer negocio y oprimir, reñir y disputar, dar puñetazos sin piedad”. ¡Cuidado! Puede ser que también nosotros estemos cometiendo los mismos errores en nuestras prácticas religiosas. No estoy diciendo con esto que las prácticas piadosas, el estudio de la Palabra, los ayunos y penitencias carezcan de valor sagrado. No. Sólo que todas estas prácticas tienen que ir unidas a nuestro modo de vivir, si no queremos oír decir a Dios: “¿Acaso es éste el ayuno que me agrada?”. No podemos decir que estamos alabando y agradando a Dios, cuando despreciamos o somos indiferentes al clamor del hermano necesitado. No te olvides que, des-preciar a una persona o pisotearla, por “insignificante” que sea, es una ofensa directa contra Dios, pues cada uno es su imagen y semejanza, es el portador de su Espíritu. Nuestras oraciones y todas nuestras prácticas piadosas llegarán a Dios en la medida en que, disfrutando de la presencia del “esposo” y viviendo en extremo su Palabra, seamos compasivos y solidarios con los demás.

    Camino: ¿Mis propósitos cuaresmales están en relación con mi prójimo?

    Vida: Te rogamos, Señor, que busquemos creativamente denunciar las actitudes que privan a este mundo la posibilidad de contemplar y experimentar tu gracia. Amén.